lunes, 4 de diciembre de 2006

Farewell

Ayer, como a veces hacemos, fuimos a casa de mis suegros.
Cuando llegamos lo primero que le dijeron a mi esposa fue que debería comprarse un perro o adoptar un hijo (si es que nosotros seguíamos con la decisión de no tener los propios). A ambos nos provocó risa el comentario, pero preferimos sólo intercambiar miradas y esbozar una sonrisa que sus padres no alcanzaron a comprender.
Para ponerlos en contexto diré que mi esposa ha estado enferma y noviembre en definitiva no fue su mes. A eso hay que agregar que sus padres y familia creen que todas sus enfermedades se deben a que no tiene "algo" de qué ocuparse"... (¿Y el trabajo?)
Así las cosas...
Creo que es necesario decir que llevamos cinco años de matrimonio y que en el momento que lo decidamos podremos dedicarnos a comprar mamilas y chupones (los análisis ginecológicos me respaldan).
Lo curioso es que las personas que nos rodean siempre nos preguntan "¿para cuándo?", como si lo único que girara a nuestro alrededor dependiera de la capacidad de procrear.
Ayer, por ejemplo,le comenté a mi esposa cuán desilusionado estaba porque seguramente esta Navidad no recibiré un regaló de Santaclós en casa de mis papás. Le expliqué que hasta ya entrados los 18 años aún recibía algo (una pijama, un disco, una bota de dulces) y que desde que tenía sobrinos Santaclós había decidido gastar todo el presupuesto de mi familia en esos dos niños. Ella rió y dijo que lo único que pasaba es que era un envidioso, que estaba celoso de mis sobrinos. Al no contar con más "argumentos", preferí quedarme callado.
Luego, ya de regreso a casa, ella me comentó los regalos que pediría a los Reyes Magos para sus sobrinos. Esperé hasta que terminó de hablar sin decir nada y juro que en ningún momento mencionó mi nombre o un hipotético regalo para mí.
Entonces, vamos al punto. ¿Tenemos que tener hijos para que los Reyes Magos y Santaclós lleguén de nuevo a nuestra casa? ¿El valor de una pareja de esposos es inversamente proporcional al número de hijos que tienen? ¿No podemos tener un valor (aunque sea mínimo) simplemente por el hecho de haber aguantado ya cinco años de matrimonio sin caer en la tentación de darle vuelta a la rutina al engendrar un hijo(por no hablar del recurrido divorcio o la infidelidad)?
¿Hasta cuándo seguirán preguntando mis suegros, mis papás, mis parientes, mis amigos, los conocidos en general "y ustedes ¿para cuándo?"?
Como simple respuesta, agregó un poema de Pablo Neruda llamado Farewell.

Farewell
de Pablo Neruda

1

Desde el fondo de ti, y arrodillado,
un niño triste, como yo, nos mira.

Por esa vida que arderá en sus venas
tendrían que amarrarse nuestras vidas.

Por esas manos, hijas de tus manos,
tendrían que matar las manos mías.

Por sus ojos abiertos en la tierra
veré en los tuyos lágrimas un día.

2

Yo no lo quiero, Amada.

Para que nada nos amarre
que no nos una nada.

Ni la palabra que aromó tu boca,
ni lo que no dijeron las palabras.

Ni la fiesta de amor que no tuvimos,
ni tus sollozos junto a la ventana.

3

(Amo el amor de los marineros
que besan y se van.
Dejan una promesa.
No vuelven nunca más.

En cada puerto una mujer espera:
los marineros besan y se van.

Una noche se acuestan con la muerte
en el lecho del mar).

4

Amo el amor que se reparte
en besos, lecho y pan.

Amor que puede ser eterno
y puede ser fugaz.

Amor que quiere libertarse
para volver a amar.

Amor divinizado que se acerca
Amor divinizado que se va.

5

Ya no se encantarán mis ojos en tus ojos,
ya no se endulzará junto a ti mi dolor.

Pero hacia donde vaya llevaré tu mirada
y hacia donde camines llevarás mi dolor.

Fui tuyo, fuiste mía. Qué más? Juntos hicimos
un recodo en la ruta donde el amor pasó.

Fui tuyo, fuiste mía. Tú serás del que te ame,
del que corte en tu huerto lo que he sembrado yo.

Yo me voy. Estoy triste: pero siempre estoy triste.
Vengo desde tus brazos. No sé hacia dónde voy.

...Desde tu corazón me dice adiós un niño.
Y yo le digo adiós.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola mangelacosta, sabes he leido todas tus lineas y quiero decirte que soy tu fan numero 1, que has arrancado de mi, no solo recuerdos de mi infancia, de mi niñez.. no solo lagrimas de añoranza y felicidad, tambien has arrancado reflexión, amor y cosas que a veces con la rutina del trabajo y de la vida no nos permitimos recordar o sentir.

Por favor, sigue escribiendo porque alimentas mi alma, mi espiritu y mi corazon.

mangelacosta dijo...

Gracias por tus palabras, por tus lecturas, pero sobre todo, por estar del otro lado...